En casa de la familia Yarza Boyra en Vitoria

Joane Boyra tuvo desde muy joven gran interés en aprender inglés y le preguntaba a su madre que como ella sí sabía hablar bien este idioma por qué no se lo enseñaba. Años más tarde, cuando Joane y su marido, Aitor Yarza, tuvieron a sus dos hijos, Kay y Luka, decidieron que en su casa el inglés iba a ser una parte muy importante de su vida en familia. Desde entonces, en la casa de la familia Yarza Boyra, en Vitoria-Gasteiz, todas las series y películas se ven en su idioma original, ya sea inglés, euskera, o incluso coreano.

Como nos cuentan durante la entrevista, entre Kay y Luka, sus hijos, de nueve y siete años respectivamente; Joane Boyra, la madre; y Aitor Yarza, el padre, hay mucho movimiento. Y es que para contar la cantidad de deportes, pasatiempos y juegos que hacen entre los cuatro necesitaríamos casi un libro entero. Tal es su afición por los autodefinidos, concretamente, que han resultado ganadores de nuestro concurso semanal, así que aprovechamos nuestra visita para hacerles entrega de su premio, una cámara acuática con la que podrán retener todas las experiencias que disfruten en familia.

Esta familia con raíces en Bakio y Arrasate-Mondragón tiene una grandísima afición por la historia, en especial por las ruinas, los dólmenes y los menhires; y por hacer excursiones en bicicleta, a través de las cuales van descubriendo todos los rincones del entorno que les rodea. Pero para esta familia no todo son actividades en el exterior. Las series, los libros y las películas, siempre en versión original, son algo muy importante en su tiempo de ocio, especialmente por la importancia que Joane le da a los idiomas, y a que sus hijos tengan el inglés como un idioma más en su día a día.

¿Cómo es vuestra vida en familia?

Aitor Yarza: Entre el trabajo y las actividades extraescolares de los niños y las nuestras, se nos pasa la semana volando. Además, los fines de semana también los tenemos ocupados. Kay y Luka, por ahora, juegan pocos partidos de hockey, pero entre que vamos a Bakio, que es el pueblo de Joane, o vamos a visitar a mis aitas a Arrasate-Mondragón, se nos pasa también rápidamente.

Joane Boyra: Sí. Entre que viene la abuela, uno de los dos se pone enfermo, o quedamos con algunos amigos que hace tiempo que no vemos, pues no nos da para hacer mucho más… Lo que sí solemos hacer es ir al monte. No vamos todos los fines de semana, pero sí salimos habitualmente con el grupo de Iturribero, de la ikastola. Es una manera de conocer Álava y los lugares tan bonitos que hay por aquí. 

Siendo los dos de fuera de Vitoria-Gasteiz, ¿soléis volver mucho a vuestros pueblos?

Joane: Bueno… va por temporadas. Cuando hace bueno sí que vamos más por Bakio, por la playa, pero luego, cuando empieza a hacer más frío, vamos también a Arrasate-Mondragón. Antes nos escapábamos todos los fines de semana, pero a raíz de la pandemia y de que los niños entraran en la ikastola y empezaran a jugar sus primeros partidos de hockey pues ya nos quedamos más por aquí.

¿Y cómo acabasteis en Gasteiz?

Aitor: Yo tenía la casa comprada ya aquí porque siempre me ha gustado mucho esta ciudad. Siempre he vivido en Mondragón y toda la zona de compras la teníamos aquí, por eso nunca he tenido tanta relación con Bilbao o Donostia como con Gasteiz. También me gustan mucho sus espacios verdes y lo cerca que está todo. 

Joane: Cuando yo volví de Inglaterra empecé a trabajar en un estudio de diseño en Derio y cuando pasé al departamento en el que estaba él nos conocimos y nos vinimos aquí.

Con todos los sitios en los que habéis vivido, ¿con cuál os quedáis?

Joane: A mí no me sacas de Bakio ni queriendo (sonríe).

Aitor: A mí también me gusta mucho ir allí.

¿Y vosotros dónde os lo pasáis mejor?

Kay Yarza Boyra: En las casas de los abuelos, en Bakio y Mondragón.

Luka Yarza Boyra: Vamos más a Bakio porque allí hay animales, una huerta y un jardín muy grande.

Joane: Además, al lado de Bakio está San Juan de Gaztelugatxe. Hemos ido alguna vez, yo iba mucho por esa zona de pequeña, ahora como hay que reservar ya no te dejan moverte tanto como antes. 

¿Y qué hacéis vosotros cuando váis a Bakio?

Kay: Jugar, ir a la playa, a la huerta a mirar los cultivos y recoger algo si es que se puede. Nos gusta recogerlos, pero luego ya comerlos, menos. Este año hemos plantado calabacines, tomates, remolachas, acelgas… ¡Muchas cosas!

Luka: Cuando vamos a Bakio a veces coincidimos con un primo que tenemos que vive en Canarias y tenemos un tacómetro con el abuelo. Dice muchas palabrotas si el Athletic juega mal y por cada palabrota que dice mete cincuenta céntimos en la hucha. Con todo lo que recaudemos queremos hacer un viaje a Canarias. 

¿Y os queda mucho?

–Luka: Nosotros llevamos como tres tacos y el abuelo podría ir ya por el otro lado de la hoja (risas).

¿No conocéis Canarias aún?

Joane: Sí. Con ellos hemos estado una vez. De jóvenes nos hemos recorrido las islas enteras de mochileros y es un sitio que me encanta. Todas las islas tienen sus zonas bonitas. Lanzarote es muy volcánica, muy extraterrestre, pero a mí la isla de La Palma me maravilló. Lo mejor es ir con gente que es de allí para que te enseñe los sitios que no son tan turísticos y salirse de lo comercial. 

¿Os gusta viajar entonces?

Aitor: Sí. Este año estuvimos en Eurodisney. Era un viaje que teníamos pendiente con los niños y queríamos que fueran lo suficientemente mayores. Ahora toca ver si vamos a PortAventura, pero para ese viaje vamos a esperar un poco todavía

Joane: Fue una sorpresa para ellos. Creíamos que ya tenían la edad idónea para poder ir a un parque temático. 

Luka: Y me han dicho que cuando aprenda a nadar bien y haga piscina, vamos a ir a un aquapark. 

Desde que ha entrado el robot de cocina en casa, delegan en él la responsabilidad de muchos de sus platos. Javier Ojembarrena


¿Qué tal os lo pasastéis en Eurodisney?

Kay: ¡Demasiado bien! Llegamos al parque y la primera atracción que vimos era una montaña enorme, la de ‘Space Mountain’, que es de ‘Star’ Wars y fue mi favorita. Estaba todo oscuro y proyectaban naves. Tú eras una de ellas y pasabas por en medio de una batalla donde te disparaban. 

Aitor: En la única en la que no se pudieron montar fue en la de Indiana Jones por que no tenían la altura suficiente.

Joane: Ahora queremos mirar algún viaje para hacer en bicicleta.

¿Cómo cuál?

Aitor: Uno de mis sueños es ir los cuatro con las bicicletas, pasear por el valle del Loira y visitar los castillos.

Joane: Nosotros ya hemos hecho algún viaje por Portugal en bici. También fuimos a Girona hace unos años con una furgoneta, durmiendo en hoteles y campings y recorriendo sitios históricos. Aprovechamos la semana de San Prudencio, que es la última semana de abril, porque es temporada baja, para ver sitios habitualmente muy masificados. En Girona fuimos a visitar un poblado celtíbero que nos encantó. Tenían cabezas agujereadas colgadas por las puertas (risas).

¿Tenéis algún viaje más pendiente?

Aitor: A mí me encantaría volver a Argentina. Estuve hace unos años con unos 15 amigos y fuimos hasta Chile cruzando los Andes en bicicleta. Dormíamos por las alturas y no he visto más estrellas en mi vida. Me gustaría volver e ir más al sur, sobre todo a la Patagonia. Y algún día conocer el Machu Picchu. ¡Es uno de mis viajes soñados!

Joane: También Japón, Nueva Zelanda, o Costa Rica, un país poco explotado y donde la biodiversidad tiene mucho tirón.  

Kay: Y ama quiere ir a Corea también. ¡Es que está aprendiendo coreano!

¿Y eso?

Joane: Empecé este verano, pero viene de antes. Cuando vivía en Italia tenía un compañero de piso surcoreano y él tenía un montón de películas con subtítulos en inglés. Me las pasaba y empecé a coger mucha afición. Luego cuando empecé en el colegio donde estoy ahora, que hay mucha gente de otras culturas, decidí ver las películas originales de cada país para entender un poco mejor qué hay detrás. Ahí me volví a enganchar y me dije, pues voy a aprender coreano.

¿Dónde lo estudias?

Joane: Por mi cuenta, a través del Duolingo, que es una plataforma gratuita online para aprender, y con tutoriales en Youtube, poco a poco… Es una de las últimas cosas que me ha dado por hacer. Después de las manualidades, ahora me ha dado por esto y me ha dado muy fuerte…

¿Inviertes mucho tiempo en aprenderlo?

Joane: No. Aprovecho el poco tiempo que tengo: ratos de 15 ó 20 minutos, en el autobús, haciendo la comida… Todos los días un poco.

Kay: Sabe más de lo que parece…

Joane: Además escucho canciones coreanas y veo muchas películas y series. Con Netflix me he enganchado a los doramas coreanos (risas).

¿Y vosotros os animáis a aprenderlo también?

Kay: No, nosotros no.

Joane: Cuando saco el Duolingo son los primeros en querer usarlo. Pero es un idioma muy difícil…

Aitor: A mí no me pilla con el coreano ni de casualidad (risas). Yo le digo que si le da por aprender otro idioma, que se ponga con el chino, que es más práctico. Es una persona muy creativa y a veces tiene aficiones que no me parecen prácticas, pero ya no me sorprende…

Joane: También empecé a estudiar japonés en la universidad con mis compañeras de piso, pero lo acabamos dejando. Es un idioma mucho más difícil.

Hablando de pelis y series, ¿cuál nos recomendaríais?

Joane: Antes veíamos muchas series los dos juntos, pero luego llegaron ellos y paramos. Con ‘Juego de Tronos’ decidimos que nos hacía falta tener un día a la semana, que suele ser los jueves, para ver algo los dos tranquilos.

Aitor: Sobre todo nos gustan las series fantásticas, y las vemos siempre en inglés, eso sí. Hemos empezado también la de ‘Outlander’ también y yo estoy ahora con ‘Breaking Bad’…

Joane: …Y yo con los doramas coreanos (sonríe). Me gusta mucho cómo dan valor a temas como la comida, la familia y la educación y me intento fijar en los temas culturales y sociales que reflejan. Una que me gustó un montón fue ‘Alquimia de Almas’, que dentro de poco estrena la segunda temporada.

Kay: A nosotros nos gusta mucho ver ‘Naufragoak’, el reality de EiTB, que es un juego de supervivencia en unas islas del Caribe.

Joane: Sí. Es como ‘El Conquis’, pero en euskera. ‘Goazen’ también ven mucho. Intentamos ver cosas que pertenezcan a nuestra cultura.

Luka: Vemos también ‘Grizzly y los Lemmings’, que es una serie de Canadá de dibujos que está muy bien.

¿Y veis todo en versión original?

Joane: Sí. Yo siempre he pensando que el inglés es importante y por eso buscamos un hábito como las series y las películas que sirviera para aprenderlo. Por eso, la televisión desde que son pequeños, siempre en inglés. Y si no es así, no hay tele.

Aitor: Ahora ya lo piden ellos, porque entienden el inglés casi mejor que nosotros, y tienen una pronunciación impresionante. 

¿Leer también os gusta?

Kay: Sí, pero las cosas que me interesan, como los dinosaurios y la historia. No leo todo, todo, pero me quedo con lo importante. 

Luka: Yo tengo una guía de Pokémon que me la he leído enterita.

Kay: Yo estoy leyendo ahora un libro de Geronimo Stilton en inglés.

Aitor: Yo tengo una lista de libros pendientes bastante larga que siempre la pospongo. Las novelas de Ken Follet me gustan mucho. Tengo pendiente la trilogía de ‘La caída de los gigantes’, que se me resiste, y fuera de verano no consigo mucho tiempo para leer.

Joane: Me gustan mucho los libros que tratan sobre educación y pedagogía, pero es que siempre acabo viendo doramas. Uno de los últimos libros que he leído y me gustó fue ‘La casa de las telas’, un drama histórico del estilo de ‘Downton Abbey’, pero desarrollado en Alemania.

Aitor: Yo me río mucho de ella con lo del coreano, pero yo soy igual con la economía. Estoy estudiando Económicas por la UNED y leo un montón de libros sobre economía y finanzas.

¿Encuentras tiempo también para eso?

Joane: Después de estar trabajando y con los niños, se pone a estudiar por la noche.

Aitor: No es que me ponga a estudiar, pero al final tomo estos libros de economía como una lectura más porque me gustan. 

¿Y qué planes os gusta hacer juntos aquí en Gasteiz?

Aitor: Cuando salimos, una cosa que nos encanta hacer es todo lo que esté relacionado con las piedras. Desde ver cuevas hasta visitar castillos, pasando por menhires, murallas… todo. Hace unos años nos dio por visitar los crómlech y los menhires que hay por la zona. 

Joane: A mí es algo que me chifla. Hace varios fines de semana hicimos la ruta de los dólmenes en bicicleta por la zona de Elgoibar, Soraluze y Bergara. Es preciosa.

Aitor: Y en Asturias estuvimos viendo el Castro de Coaña, que son unos círculos de piedra de los más antiguos que se conocen por aquí. 

¿Y a vuestros hijos les gustan tanto las piedras como a vosotros?

Joane: Sí, en Castro de Coaña nos juntamos con una visita guiada que duró como hora y media y Luka y Kay estaban súper atentos e interesados. 

Kay: Sí. Cada piedra tenía una historia de 20 minutos. A mí me gusta mucho la historia y por eso estaba tan atento… 

Joane: Y Luka está muy callado ahora, pero tampoco perdía detalle de lo que contaban…

La familia Yarza Boyra Javier Ojembarrena


¿Y os gusta andar por el monte ?

Joane: ¡Luka es un ‘sherpa’! Cuando coge el monte empieza a andar y nos deja atrás (risas). 

Luca: Depende de cómo sea… Si es un camino muy corto lo subo fácil, pero prefiero que tengan mucho para subir.

Kay: A mí me gusta que tengan parte de escalada, donde tengas que agarrarte para poder seguir el camino. Con los abuelos estuvimos en el Ganekogorta y con la ikastola fuimos al Iturri, que está cerca. Sobre todo hacemos los de Álava.

Joane: Y este verano hemos ido al Amaiur, en Navarra.

Aitor: Yo sí que he estado hace nada por el Pirineo con la cuadrilla. Es que nos tira mucho el monte… Estuvimos por el Txamantxoia y el Petrechema.

Joane: Lo que pasa es que eso ya es una distancia que requiere más planificación y con ellos aún no lo hemos probado. Ahora queremos ir a Irun a conocer Oiasso, el museo romano que hay por allí. Y una cosa que nos encanta y que no es demasiado conocida es el ‘geocaching’.

¿Eso qué es? 

Joane: Es una aplicación para encontrar objetos escondidos. Cada vez que vamos a un sitio de visita miramos si hay alguno por allí.

Aitor: Está muy bien porque a los niños les incentiva un montón a moverse por distintos lugares y descubrir. 

Joane: A veces, cuando les proponemos salir en bici y nos ponen mala cara porque nos les apetece, les decimos que vamos a por tesoros y van corriendo. 

Veo que estáis muy interesados en la historia clásica…

Aitor: A mí siempre me ha gustado mucho la novela histórica. Tengo una lista de libros que no para de crecer. ¡Añado los libros más rápido de lo que los leo! (risas).

Tenéis muchos juegos de mesa, ¿los usáis mucho?

Kay: Sí. Jugamos mucho al ajedrez, al Trivial, y también al Carcassonne, un juego donde construyes un mapa, con carreteras, castillos y con unas figuritas y tienes que intentar hacer puntos. 

Joane: Sí. Jugamos siempre que tenemos un hueco libre, antes de cenar o después de la siesta.

Kay: También jugamos a ‘El rey de los dados”, al Memory y al Trivial, que ahí gana casi siempre aita. Y también al ajedrez, que jugamos en casa y en la ikastola. 

Aitor: A mí el ajedrez me gusta mucho, lo juego también en el móvil y en una partida me puedo perder y quedar totalmente absorto.

¿Y os gusta el deporte?

Kay: El hockey porque nos gusta mucho patinar y coger mucha velocidad, aunque me caigo mucho en los entrenamientos y luego acabo muy cansado.

Joane: Si Aitor o yo nos diéramos algún golpe como el que se dan ellos en los partidos, no lo contamos… (sonríe).

Luka: Kay juega un partido cada mes, pero yo todavía no porque soy pequeño. 

Kay: Empezamos con los partidos con 8 años, y Luka todavía no puede, pero este año ha estado jugando ya amistosos.

Luka: ¡Pero el año que viene sí que voy a jugar ya partidos!

¿Cómo acabasteis jugando a hockey patines?

Joane: Tenemos un vecino que nos invitó a probar un día y Kay se enganchó muy rápido.

¿Hay algún otro deporte que os guste?

Joane: Yo estuve apuntada a tiro con arco, pero me encantaría que nos apuntáramos los cuatro. El único problema es que tienen que tener por lo menos ocho años, pero en seguida podemos probar.

Aitor: Ya nos veo a los cuatro haciendo tiro con arco perfectamente (sonríe). (El tiro con arco, un deporte muy desconocido. Ve a las páginas 10 y 11 si quieres saber más).

Y por último, no podemos olvidarnos de la comida…

Joane: Yo, siguiendo con todo el tema de Corea, hay un plato que se llama kimbap que quiero probar. Es una especie de sushi pero con los ingredientes de dentro algo más cocinados. En general nos interesa mucho el tema de la gastronomía.

¿Cómo qué?

Joane: Nos gusta probar restaurantes de diferentes tipos. Hemos ido a mexicanos, a un indio y además a ellos les encanta el sushi.

Aitor: Bueno, a Luka las algas no le hacen tanta gracia (sonríe).

¿Os gusta cocinar?

Aitor: Antes sí que cocinábamos más, pero desde que compramos la Thermomix… (Ventajas de cocinar con un robot de cocina, en la página 14).

Joane: Mi madre es una cocinera buenísima. Cuando vamos nos hace cosas como merluza rellena de espárragos y jamón con base de boniato súper rica.

¿Y entre vosotros quién cocina?

Joane: Aitor es muy de potajes y se le dan muy bien. Yo soy más de postres. 

Aitor: A mí me gusta hacer platos de cuchara. Las clásicas legumbres, un buen plato de alubias o lentejas. 

¿Cuál es el plato que más os gusta de vuestro aita?

Kay: Las alubias están muy buenas y las vainas le salen muy ricas también. 

Aitor: Nosotros somos mucho de comer verduras también.

Kay: Las croquetas de la amona son muy ricas y la pasta carbonara de la amatxo. Y de postre unas trufas de chocolate (dice relamiéndose).

Joane: Cuando voy a casa de mi tío, si no llevo trufas no me dejan entrar (risas). Y en casa tengo unos ayudantes más buenos cada vez que hago trufas… Las hago con los moldes frikis que tenemos de Star Wars.

Kay: Cuando hacemos la comida familiar en casa, en Nochebuena, sacamos un pontón de trufas, pero la primera tanda que hacemos nos la comemos nosotros para probar si están ricas (ríen).

En casa de la familia Yarza Boyra en Vitoria